NOS HEMOS TRASLADADO

DESCUBRE EL NUEVO BLOG COCHE GLOBAL EN WWW.COCHEGLOBAL.COM
Mostrando entradas con la etiqueta Detroit. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Detroit. Mostrar todas las entradas

26/7/13

Detroit está de fiesta. Al menos General Motors y Ford

Detroit es una fiesta. Al menos en las oficinas de General Motors y Ford. A diferencia del Ayuntamiento de Detroit en proceso de bancarrota, las dos grandes compañías norteamericanas del automóvil acaban de anunciar unos resultados económicos excelentes que confirman su plena recuperación.


Promoción de los nuevos contratos de Ford.

General Motors obtuvo 1.200 millones de dólares de beneficio neto por todas sus operaciones en el mundo en el segundo trimestre del año. Aunque supone un retroceso de 300 millones en relación con el mismo periodo del 2012, en el mercado de Estados Unidos logró unas ganancias netas de 2.300 millones de dólares, 200 más que un año antes. En el primer trimestre ganó 1.400 millones. "Seguimos consiguiendo buenos resultados en los dos mercados más importantes del mundo, Estados Unidos y China", destacó Dan Akerson, presidente y consejero delegado de GM.

En el caso de Ford, se repite el mismo esquema. Sus ganancias globales ascendieron a 2.555 millones de dólares, un 39% más que en el segundo trimestre del 2012. En su mercado local, logró un beneficio de 2.329 millones de dólares. Ford atribuye la mejora en EEUU al incremento del mercado automovilístico y especialmente al aumento de las ventas de pick up de gran tamaño, un segmento en el que la marca es fuerte. En seis meses, Ford ha logrado un récord de 4.700 millones de dólares en Norteamérica. 

Entre GM y Ford sumaron 8.400 millones de beneficios entre enero y junio, una suma que representa casi el 50% de las deudas acumuladas por el Ayuntamiento de Detroit. Pero los accionistas de los dos grandes del automóvil de EEUU no son oenegés, sino empresas que han aportado mucho a la capital del sector y que ahora se encuentran en fase de recogida de beneficios.


Desde que se anunció la quiebra, GM, Ford y Chrysler han mostrado su apoyo y su compromiso con Detroit, donde piensa seguir e incluso crecer. Ford ha anunciado que aumentará sus previsiones de contratación en EEUU hasta 3.000 empleados este año tras fichar a 8.000 en 2012, hasta llegar a 80.000 trabajadores en el país. 

Para rebajar la tensión e insuflar un poco de ánimo, la filial de GM Chevrolet acaba de publicar un vídeo promocional de su modelo Impala convertido en un estudio de grabación del grupo de rock local Gentlemen Mutineers en el escenario de las calles de la ciudad. Rock contra la bancarrota.

19/7/13

Detroit, víctima de la deslocalización al sur de EEUU

El anuncio de la quiebra del Ayuntamiento de Detroit se produce cuando la industria del automóvil, que encumbró y arruinó a la ciudad, renace tras un doloroso ajuste. Las imágenes de barrios machacados por la crisis y casas fantasma abandonadas contrastan con un nuevo momento dulce de las fábricas de automóviles. El problema es que las nuevas inversiones y empleos se están deslocalizando hacia los estados del sur de Estados Unidos.

El peso de los estados en la automoción de EEUU. AUTO ALLIANCE

Desde mediados de la década pasada, alrededor de 60.000 empleos y decenas de fábricas, que hay que multiplicar por dos o por tres teniendo en cuenta los proveedores, se han perdido debido a la profunda reestructuración aplicada por los big three de Detroit. De ellos, Ford se libró de entrar en la situación equivalente a la suspensión de pagos o concurso de acreedores. En cambio, General Motors y Chrysler se vieron obligadas a solicitar formalmente la quiebra y pedir decenas de miles de millones al Gobierno federal.

Los tres fabricantes ya han superado sus gravísimos problemas y han vuelto a los beneficios o están cerca de obtenerlos. En el caso de Chrysler fue necesario un rescate por parte de Fiat. El empleo directo de las fábricas de coches ha pasado de un mínimo de 660.000 trabajadores en 2009 a 790.000 en marzo pasado. 

¿Dónde se ha creado el nuevo empleo? Una pequeña parte ha vuelto a Detroit a los centros de donde salieron unos años antes. Pero la gran mayoría se ha desplazado de Michigan a otros estados situados más al sur en la zona del Medio Oeste de EEUU y a la cuenca del Mississippi. Ohio se ha convertido en el segundo estado por su peso en el sector del país, con un 10% de los empleos. A pesar de las reestructuraciones, Michigan conserva el primer puesto y la capitalidad del sector con un 15% de los puestos de trabajo.

Las tres marcas americanas se han visto obligadas a seguir la corriente impuesta por los fabricantes extranjeros, que han optado mayoritariamente por implantarse en los estados del sur en busca de condiciones más competitivas.

16/1/13

Dime qué coche conduces y te diré a quién votas

Los coches transmiten sensaciones, pero ¿también creencias políticas? ¿Qué coche conducen en España los votantes del PP y los del PSOE? Se podría teorizar y especular mucho pero lo mejor es ver el referente de Estados Unidos, donde ya se ha estudiado el garaje de los republicanos y el de los demócratas. La conclusión es que estos últimos son más sensibles a la ecología.

14/1/13

EEUU, un mercado emergente que atrae a las marcas alemanas

Los anfitriones norteamericanos tendrán una dura competencia en el Salón del Automóvil que empieza hoy en Detroit. Las presentaciones de General Motors, Ford y Chrysler están flanqueadas por marcas japonesas, coreanas, chinas y alemanas en busca de este El Dorado en el que intentan refugiarse huyendo de una Europa en ruinas.


Stand de Porsche en Detroit. NAIAS

A la tradicional competencia de las marcas japonesas, unas veteranas en EEUU, se unen ahora las incipientes chinas y, especialmente, los fabricantes alemanes, que acuden a la capital del automóvil del país norteamericano por su cuenta y con el paraguas de la patronal germana VDA. 

No es de extrañar tanto interés en desembarcar y ampliar la presencia en un mercado que creció un 13% en el 2012 y que este año puede hacerlo otro 7%, según las previsiones de varios estudios, casi lo mismo que bajó el mercado europeo en el 2012.

Los alemanes suman ya una cuota del 12,7% en las matriculaciones de EEUU, con casi un millón de vehículos comercializados, y se prevé que siga creciendo con fuerza. En el 2012, las marcas alemanas vendieron un 22% más en Norteamérica gracias a la oferta de coches eficientes "con bajo consumo de combustible", según destaca la patronal de fabricantes (VDA).

Importancia del consumo

El encarecimiento de la gasolina en un país acostumbrado a repostar barato y la concienciación en la búsqueda de turismos más eficientes ha beneficiado a las marcas alemanas. Según un sondeo llevado a cabo por la Asociación de Fabricantes de EEUU Auto Alliance, el bajo consumo de combustible ha ascendido hasta la cuarta posición como motivo para la compra de un vehículo, con un 51% de los ciudadanos, por detrás de la fiabilidad, el precio y las medidas de seguridad.

Volkswagen, Audi, Porsche, BMW y Mercedes van directamente a la caza del consumidor norteamericano que se está europeizando cada vez más en sus gustos ofreciéndole también fiabilidad y seguridad. Para ello se abastecen de las fábricas instaladas en México y en la cuenca del Mississippi, que se está convirtiendo en el nuevo valle nipo-alemán de la automoción.

Dieselización

Las marcas alemanas se han agrupado en un lobby cuyo objetivo es dieselizar el mercado de EEUU aprovechando el filón de la rebaja del consumo. En una web creada para tal fin, los fabricantes alemanes explican a los consumidores estadounidenses que sus modelos diesel son un 18% más eficientes que sus homólogos de gasolina. El potencial es alto, puesto que la cuota de los diesel no llega al 3%, aunque es un reto convencer a los norteamericanos de que los motores de gasóleo no son solo para camiones. 

7/11/12

La industria de Detroit vota por Obama

Barack Obama ha jugado bien la partida con Mitt Romney también en el terreno de la industria del automóvil. Entre las claves que explican la reelección del presidente de Estados Unidos se encuentra el respaldo del lobby de Detroit a Obama frente a un Romney que optó por una estrategia de reproches por una supuesta delealtad al país de alguna de las grandes marcas norteamericanas de coches.

Estas elecciones han dejado claro nuevamente que, para acceder a la Casa Blanca, se necesita la complicidad de los grandes centros de poder económico, además de situarse en una posición de centro que abarque el máximo de círculos concéntricos de los colectivos que forman la sociedad de EEUU.

La industria de la automoción ha correspondido a un presidente que se ha mostrado receptivo a sus demandas en un entorno difícil, probablemente el más complicado al que se han enfrentado las tres grandes marcas en su historia por haberse jugado su supervivencia. General Motors, Ford y Chrysler, así como el entorno de las big three, han preferido mantener a Obama tras superar exitosamente sus quiebras y unas duras reestructuraciones.

Con el mercado de EEUU en fase de recuperación y Obama entablando una guerra comercial contra China por considerar que actúa con competencia desleal inundando los mercados emergentes con sus coches baratos, el auto estadounidense ha tenido clara la respuesta a la disyuntiva entre demócratas y republicanos.

Durante la campaña, Romney, nacido en Detroit, jugó al populismo al atacar a Chrysler, en manos de la italiana Fiat, acusándola de deslocalizar su producción y el empleo a Asia. El tiro le salió por la culata al desmontarse la acusación y gracias a la estrategia inteligente de Obama de salir en defensa de un sector afín a sus intereses.

El presidente optó por rentabilizar el apoyo mostrado en los últimos años al cluster industrial de Detroit mediante créditos preferentes que salvaron a GM y otros apoyos que beneficiaron a Ford y Chrysler en su labor de soltar lastre para remontar y volver a crecer en su mercado y también en otros países. La premisa fue no ir a contracorriente de la globalización sino adaptarse a ella aunque para eso fuera necesario hacer limpieza en casa.

Los trabajadores supervivientes de Detroit y las nuevas incorporaciones en el floreciente polo industrial de la automoción en el Mississippi han tenido un argumento de peso para decantarse por un demócrata que, en muchos aspectos, ha actuado con medidas liberales para propiciar un marco más favorable al resurgimiento del sector. El calendario ha jugado a su favor al darle el tiempo suficiente para cosechar los frutos de esa política. ¿Oportunista? Sí, pero también eficaz.