Los 1.000 nuevos empleados contratados en la planta de Land Rover en el Reino Unido creen en el ave Fénix. Se acaban de incorporar al tercer turno en la factoría de Halewood para fabricar el exitoso modelo Evoque incluso de noche. Son un botón de muestra del nuevo esplendor que está viviendo una hasta hace poco decadente industria automovilística británica.