El problema no es la resistencia del habítáculo producido con fibra de carbono en lugar de acero ni la vulnerabilidad de las baterías, sino la seguridad de los peatones en caso de atropello. La promesa de BMW de que la fibra de carbono tiene la misma resistencia que el acero es, aparentemente, cierta a pesar de que pesa mucho menos, aunque algunas imágenes de una plancha que se desprende en un impacto lateral provocan impresión.
Unos años antes, los híbridos Toyota Prius y Honda Insight también se situaron en lo más alto del podio con las cinco estrellas de honor.
Por tanto, los problemas del nuevo estandarte eléctrico de BMW no se deben a su sistema de propulsión con baterías, sino a su diseño del morro.